No todas las razas de perros son iguales para correr. La primera precaución que debes tomar es comprobar si tu animal doméstico está preparado genéticamente para tolerar esfuerzos moderados. No es recomendable correr con un cachorro de menos de siete meses. Por último, es recomendable consultar al veterinario para que compruebe su estado de salud y te garantice que el perro es apto para el ejercicio.
