En esos días el cuerpo de la mujer se concentra en prepararse para una posible gestación, y abandona otras tareas. Notarás, amiga mía, que tienes menos energía y estás más sensible emocionalmente. Tómalo con calma pero no tiene sentido suspender tu actividad durante dos semanas. Simplemente haz ejercicios más suaves, que también ayudarán a mejorar tu estado de ánimo, aunque sean diez minutos.